El Secreto de la Vida Eterna

  • El Secreto de la Vida Eterna

Tu eres mucho más valioso de lo que crees…

Dios esta detrás de ti.

El diablo también te quiere agarrar.

Uno te ama—el otro te odia.

Y uno de ellos eventualmente te atrapará…

Pero tú decides quién.

Te guste o no—tú eliges vivir o morir (ahora y para siempre).

Y NO, que nadie te moleste no es una opción (sólo una ilusión).

Si quieres la vida eterna necesitas a Jesucristo. Él es el único camino al Cielo (no hay otro).

Olvídate del transhumanismo—están delirando. Sueñan con descargar sus cerebros en tecnología A.I. (Inteligencia Artificial) para vivir eternamente. Singularidad (lo llaman).

Igual que los endemoniados del campo de Eugenics. Que clonan y mezclan especies. Manipulando genes y alterando el ADN, creando “pequeños monstruos” como en los días de Noé (Genesis 6).

Pero esos pobres diablos, y todos los elites luciferinos, nunca podrán replicar el espíritu humano. Esa IMAGEN de Dios que tienen todos los hijos de Adán. No importa cuántos “sintéticos” clonados fabriquen.

No pueden clonar el aliento de Dios en nosotros. Esa sustancia sin materia, esa llama sagrada, esa imagen de Dios que tienen todos los hijos de Adán. La única parte de nosotros que es eterna. La que hace posible el “ser” del “ser humano.”

¿Mi punto?

Sólo Dios puede otorgarte vida eterna.

Esa es la buena noticia.

La mala noticia es que Dios también otorga la muerte eterna—pero tu decides:

Vida o muerte (para siempre).

Déjame explicarte…

Acerca de la vida eterna:

“Pues Dios amó tanto al mundo que dio a su único Hijo, para que todo el que crea en él no se pierda, sino que tenga vida eterna.”—Juan 3:16

Acerca del pecado:

“Pues la paga que deja el pecado es la muerte, pero el regalo que Dios da es la vida eterna por medio de Cristo Jesús nuestro Señor.”—Romanos 6:23

Acerca de cómo puedes ser salvo:

“Si confiesas con tu boca que Jesús es el Señor y crees en tu corazón que Dios lo levantó de los muertos, serás salvo.”—Romanos 10:9

Como puedes ver, cada ser humano debe tomar una decisión: creer que Jesús es quien dice ser o no.

Esto es lo que JESUS dijo acerca de sí mismo:

“Yo soy el camino, la verdad y la vida; nadie puede ir al Padre si no es por medio de mí”—Juan 14:6

Esto es lo que le dijo a todos los incrédulos:

“Por eso dije que morirán en sus pecados; porque, a menos que crean que Yo Soy quien afirmo ser, morirán en sus pecados.”—Juan 8:24

Por “Sor quien afirmo ser” Jesús se refería al Mesías (el Ungido). El unigénito Hijo de Dios.

En otras palabras, si te niegas a creer que Jesús ES quien dice ser, morirás en tus pecados.

Para la Gente Que Quiere Vivir Sin Jesús

Algunos dicen: “Eso es demasiado blanco y negro para mí”. Tienes razón. Es norte o sur.

Es la vida o la muerte.

Y sí, la Biblia (La PALABRA de Dios) es blanco y negro, no hay grises que son “políticamente correctos.” Ni hay otros “caminos” para salvación eterna.

Tal vez piensas que DIOS no existe y que la Biblia es un montón de tonterías…

Es tu decisión. Tienes libre albedrío para creer lo que quieras.

Pero tu negación o ignorancia NO cambiarán el resultado.

¿Quieres que te diga la verdad o no?

No puedo endulzar el mensaje: necesitas escuchar el Evangelio tal como está escrito.

Yo no escribí el guión: Dios lo hizo.

Y la Escritura dice que sin JESÚS estás perdido en tus pecados (ahora) y morirás en tus pecados (por siempre).

¿Por qué?

Porque el pago por tus pecados es la muerte.

¿Estás seguro de que eso es lo que quieres?

Si respondes “no tengo problema“ o “no me importa”, no entiendes la ecuación—no has hecho las cuentas.

Te recomiendo que hagas la matemática espiritual.

Rápido!

La vida es frágil—nadie tiene un contrato—quizás vivas 100 años o te mueras la próxima semana. En realidad, nadie sabe con seguridad si mañana estará vivo… simplemente asumimos, que nuestro corazón seguirá “palpitando” mientras dormimos.

¿Mi punto?

Cualquier cosa puede pasar que está fuera de tu control… sé inteligente, no juegues con tu eternidad.

Si eres ateo, (o simplemente no te importa nada) y Dios realmente existe—y hay un día de juicio esperándote… vas a perder todo (y para siempre).

¿Estás dispuesto a correr ese riesgo?

Y se pone peor, porque tu espíritu nunca muere. Arde en tormento y angustia para siempre! No, no estoy inventando el tema:

“Pero los cobardes, los incrédulos, los corruptos, los asesinos, los que cometen inmoralidades sexuales, los que practican la brujería, los que rinden culto a ídolos y todos los mentirosos, tendrán su destino en el lago de fuego que arde con azufre. Esta es la segunda muerte.”—Apocalipsis 21:8

Cuando saco esto a relucir algo reaccionan:

“¡Hipócrita! ¡Pensé que estabas predicando amor y esperanza!”

En realidad, estoy predicando amor y esperanza. ¡Te estoy explicando cómo obtener amor y esperanza eterna!

Pero no hay esperanza sin Jesucristo.

Y para cualquiera que no esté de acuerdo, Pablo (el mismo apóstol de la gracia), escribió una advertencia a todo color:

“… Cuando el Señor Jesús se manifieste desde el cielo con sus poderosos ángeles, entre llamas de fuego, para darles su merecido a los que no conocieron a Dios ni obedecen al evangelio de nuestro Señor Jesucristo. Éstos sufrirán el castigo de la destrucción eterna, y serán excluidos de la presencia del Señor y de la gloria de su poder, el día que venga para ser glorificado en sus santos y admirado por todos los que creyeron. Y ustedes han creído a nuestro testimonio.”—2 Tes. 1:7-10

Te lo dije: nada de cuentos, nada de endulzar o aguar el mensaje.

Sí, Jesús te ama (más de lo que imaginas). Y sí, Él quiere salvarte. Por eso Él murió y en la cruz para pagar por tus pecados.

Pero Jesús es más que el Salvador: Él es el Juez de la humanidad. El León y el Cordero (Apocalipsis 5). El Esposo, el Rey y el Juez.

Y Él vuelve pronto…

Cada uno de nosotros tiene una cita con Él, de una manera u otra, pero podemos decidir como va a ser esa cita.

Te la escribo tal como es, como Dios la escribió. Y un día, me agradecerás que te dije la verdad o lamentarás amargamente no haberme escuchado.

Por ahi me dices:

“Déjame en paz. Sólo quieres asustarme”.

¡Tienes razón!  Estoy tratando de que sientas el ‘Temor del Señor’.

Porque temer a Dios es el principio de la sabiduría (Prov. 9:10). Es cuando entiendes que Dios te está observando. Y que hay consecuencias (eternas) por tus obras y decisiones.

Pero temer a Dios es sólo el principio (Prov. 1:7). Amar a Dios viene después. Y te prometo, una vez que conozcas a Jesus lo vas a amar.

Porque el Dios-Hombre, Jesucristo, es la persona más feliz que hayas conocido. Y el Ser más magnífico y glorioso que nunca has imaginado.

Regresa al Señor tu Dios

Si no conoces a Jesús como tu Señor y Salvador, hoy es tu día de salvación!

Si tú antes caminabas con Él, pero ahora vives en pecado, alejado del Señor. Hoy puedes rededicar tu vida a Jesús. Vuelve a Dios (ahora mismo).

Quienquiera que seas, incrédulo o apartado, el Señor te ama y te espera con los brazos abiertos.

Ven a Él. Hazlo ahora mismo.

Encuentra un lugar para arrodillarte y ora esta oración en voz alta:

Invoco el Nombre de Jesús, el Hijo de Dios (el Soberano de los reyes de la tierra). Rey Jesús, me arrepiento de mis pecados y dejo mis malos caminos. Perdóname. Salva my alma. Confieso que Jesucristo es el Señor, y creo con todo mi corazón que Dios (el Padre) lo levantó de los muertos. Tú eres mi Dios, y no hay otro.

Ahora aplico la sangre de Jesús sobre mí, y declaro que todas las obras del diablo han sido destruidas en mi vida. En el Nombre de Jesús—soy libre, sano y salvo.

Ven Señor Jesús, ven a mi corazón. Lléname con tu Espíritu Santo y hazme absolutamente tuyo. Alabo y adoro tu Santo Nombre. Gracias por amarme. Gracias por salvarme. Te seguiré el resto de mis días. ¡Amen y Amen!

Cómo crecer en el conocimiento de Dios

Si acabas de orar esa oración, felicidades y bienvenido a la familia de Dios!

Consigue una Biblia y empieza a leer el Evangelio de Juan (todo de una). Cuando terminas, lee el libro de Efesios (todo de una).

Léelo de esta forma:

1) Apaga tu celular o teléfono (no redes sociales, ni notificaciones cuando estas leyendo la Biblia).

2) Lee la Biblia en VOZ ALTA (esto evitará que tu mente se distraiga y acelerará tu entrenamiento).

IMPORTANTE: habla (conversa, dialoga) con el Espíritu Santo mientras lees la Biblia. Hazle preguntas, como lo harías con tu mejor amigo—el Espíritu Santo ahora vive dentro de ti. Habla con Él y espera en silencio un rato. Aprende a escuchar Su voz—Él te guiará a toda la verdad (Juan 16:13).

Y después, todos los días, lee un capítulo del libro de Proverbios y otro del libro de Salmos.

Y continúa leyendo el resto de la Biblia—descarga un app que ofrezca planes de lectura bíblicos diarios.

IMPORTANTE: Encuentra una iglesia cristiana (pero no cualquier iglesia). Busca una iglesia donde se predica y se cree la Biblia. Donde alaban y adoran el Nombre de Jesús y donde sientas la presencia de Dios. Una iglesia donde se demuestre el poder de Dios (que sea evidente), en sanidades, señales y maravillas.

Visita todas las iglesias cristianas de tu área, y luego toma la decisión. Por ahi es un auditorio enorme (con mucha gente). O quizás es una pequeña casa de reunión, con 10 ó 20 creyentes.

Pídele al Señor que te guíe en elegir la iglesia correcta.

Una vez que encuentras la iglesia (con los ingredientes que te describí), ve a los líderes y pídeles que te bauticen.

Necesitas ser bautizado (lee Mateo 28:18-20).

De ahi en mas, haz tu mejor esfuerzo para asistir a las reuniones. tomate el tiempo de conocer a la gente—son tus hermanos y hermanas en el Señor (tu familia espiritual).

Pero no seas ingenuo…

¡La gente de la iglesia no es perfecta!

La mayoría son gente débil y en proceso de cambio (como tú y yo). Gente que esta tratando de amar a Dios, aprender Sus caminos y obedecer Sus mandamientos.

También, en cada iglesia siempre hay un par de “ovejas negras” (es decir, falsos creyentes).

Hasta Jesús tuvo un infeliz en su grupo—Judas.

Así que manténte alerta, se sabio, conversa con el Espíritu Santo (y aprende a amar a la gente como Dios te ama a ti).

Y no importa lo que venga (bueno o malo), el Señor siempre está contigo. Síguelo a Jesús y medita en la Palabra de Dios (la Biblia) todos los días.

Eso es todo (por ahora).

Que el Señor te bendiga y te guarde. Que el Señor te muestre su bondad y tenga misericordia de ti.

Que el Señor te proteja y te dé paz.

Sinceramente,

Pablo Pérez

 

Credito por foto/arte: Prince of Peace, by Akiane

By | 2018-01-24T23:07:05+00:00 January 24th, 2018|Uncategorized|0 Comments

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